¡No más tristeza! 5 actividades para animarte esta Navidad

ILEANA BAEZ lifestyle mindset

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Se acerca la Navidad, y aunque para algunos es la mejor época del año puede que tú te sientas triste y no tengas idea de cómo manejarlo. Esos sentimientos pueden venir por la pérdida de un ser querido, por estar lejos de la familia, por un divorcio o separación e inclusive por algún cambio inesperado como una enfermedad, entre otros. Hace algunos años cuando me enfrenté a la primera navidad sola con mi hija, me sentí triste y, en muchas ocasiones deprimida. La mejor época del año se había convertido en recuerdos que hacían de un momento hermoso, uno triste.

Desde pequeña, cuando llegaba el día de acción de gracias, mi familia comenzaba una serie de actividades y tradiciones que me llenaban de felicidad y que recuerdo con mucho cariño. Siempre quise crear tradiciones que mis hijos pudiesen recordar, atesorar y llevar de generación en generación, y el divorcio no me detendría.

Una de mis mejores amigas, me dio un consejo que me ayudo con lo que te voy a compartir más adelante. Uno de los mejores consejos que he recibido.

¡Seamos honestas! Todas tenemos una amiga que no se va con rodeos y nos habla las verdades, aunque duelan, ¡ellas son las mejores! Las pérdidas son dolorosas – me dijo -, y siempre que vayas a un lugar, o a una actividad donde estuviste con esa persona, los recuerdos vendrán y será doloroso. Sí, eso va a pasar, pero si creas recuerdos nuevos, en esos mismos lugares, en esas mismas actividades entonces podrás sustituir los existentes por recuerdos que te llenarán de felicidad.

Dentro del poco ánimo que tenía en aquellos días, decidí continuar con mis tradiciones e incluir a mi hija en cada una de ellas; diez años más tarde, estas tradiciones siguen vivas y seguimos añadiendo nuevas.  Aquí te comparto cinco de mis inventos con la intención de inspirarte a construir tus propios rituales o tradiciones, y que te llenen de felicidad aún en medio de la tristeza. 

  • Todos los días de acción de gracias, escogemos de una lista de películas clásicas de navidad y le asignamos fecha para verlas durante todo el mes de diciembre. Esto me ayudó a mantener mi mente ocupada y evitar traer a ella pensamientos tristes. Los pensamientos tristes siempre van a venir, pero mientras menos tiempo le invertimos mejor nos vamos a sentir.
  • El proceso de escoger el árbol siempre fue una odisea, pero como madre me propuse no rendirme y vencer todo aquello que me hacía parecer débil e incapaz de montar el árbol al carro, bajarlo, podarlo y ponerlo en su base. Sí, siempre me he decidido por un árbol natural.

Debido al poco efectivo que tenía en aquellos días tenía que esperar hasta último momento para conseguir el árbol de navidad. Así que debía viajar por todos los supermercados buscando el último árbol disponible. Cada vez que el árbol se iluminaba en mi casa, no era solo el árbol, era sentirme capaz, feliz y suficiente para mí y mi hija. Era comenzar a sanar.

  • Una vez el árbol estaba montado y los regalos debajo del mismo, era tiempo de escoger el outfit del día de Navidad. Así que seleccionamos unos pijamas para la noche buena y un adorno, sencillo y económico para nuestras cabezas. Con este outfit tomamos nuestras fotos de familia y estos recuerdos perduran hasta el día de hoy.
  • El día de despedida de año fue uno de los más difíciles de superar porque usualmente ese día hacia un inventario de lo que fue mi vida en ese año y al sumar y restar – ese año - me salía de menos. Sentía que tuve perdidas, y así fue, porque negarlo. No obstante, aun con tristeza y sin ánimos no dejé de celebrarlo junto a mi familia y preparando una rica cena puertorriqueña. Mi hermano, quien siempre ha estado a mi lado, me acompañaba y se encargó de estar esa primera despedida de año para darme el beso y abrazo que nos hemos dado todos los 31 de diciembre desde que somos niños.
  • Comenzamos el año visitando un lugar nuevo, respirando aire puro y abrazando la vida. 

Como puedes ver todo gira en torno a la experiencia, al viaje más que al resultado. El poder construir el momento, planificarlo, visualizarlo y hablarlo con mi hija nos ocasionaba una gran alegría, expectativa y hacía de cada momento el más especial.  Creando recuerdos felices me fortalecí año tras año.

Pasar por el proceso de un divorcio no es fácil, la sanidad interior toma tiempo y el lograr que no duela, puede tomar aún más. Si no tienes hijos, puedes hacer estas actividades con tu familia inmediata, o amigos mas cercanos, a todos les encantará.No te presiones, este proceso de sanidad no ocurre de la noche a la mañana, pero todo pasará.

Llego el día que dejé de llorar, me miré al espejo y por mí, por mi hija y mi felicidad, Elegí Sanar.

Esta Navidad, ¡Lúcete!



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